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¿Qué estás haciendo mal para estar tan cansada?

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Desde no hacer “un fondo de comidas” a no dejar que tu mente descanse por la noche. 10 errores que están pasando factura a tu estado físico y emocional.

Ya hemos hablado del síndrome de la mujer agotada. De lo que tienes que comer para dejar de estar tan cansada y de lo que tienes que empezar a hacer para sentirte mucho mejor. Pero esta vez vamos a hacerlo más fácil, vamos a hablar de los errores que cometes en tu día a día y que literalmente están malgastando tu energía. Más cómodo: partir de lo que haces mal para corregirlo, sin abrir más frentes que el simple hecho de cambiar lo que está mal. Y es que, como verás, hay muchas cosas que haces sin darte cuenta y que están influyendo de forma directa en tu estado físico y emocional. Y no nos referimos al clásico no dormir 8 horas o no dedicarte tiempo a ti misma. Nos referimos a errores más sencillos que pueden estar pasando desapercibidos. Para ello hemos hablado con Roser de Tienda –doctora en quiropráctica y autora de libros como Hazte la vida más fácil– para ayudarte a detectar esos pequeños gestos que necesitas cambiar para sentirte mucho mejor. Estas son las 10 cosas que puede que estés haciendo mal:

No hacer un “fondo de armario” de comidas.
Sí, como lo lees.  Es lo que se llama cocina de ensamblaje y consiste, básicamente, en tener preparados unos cuantos básicos de comida para combinarlos entre ellos y preparar de forma rápida platos diferentes y completos. Y aunque esta opción pueda no encajarte a priori –sí, lo sabemos, la falta de tiempo es otro mal generalizado–, Roser nos confirma que basta con dedicar media hora para crear este fondo y asegurnos comidas y cenas sanas para varios días. ¿Cómo llevarlo a cabo? Primero, compra tuppers de vidrio para guardar lo que cocines. Después, cocina algunas verduras al vapor, arroz basmati, patatas cocidas, huevos duros y un caldo o puré de verduras. Intenta también tener lavada, cortada, secada y almacenada en un tupper lechuga, zanahoria y pepino. Y prepara un sofrito grande de tomate natural y cebolla para congelarlo después en una cubiera. Voilà! Con todo esto tendrás aseguradas las comidas y las cenas de toda la semana. “Esto te permite, por ejemplo, cocinar un plato de pasta poniendo un cubito del sofrito del tomate junto a la pasta y metiendo todo al microondas durante 3 minutos”, explica la experta.

 

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